Un fisiograma, popularmente conocido como light painting o pintura de luz, es una técnica creada en 1889, es el registro fotográfico de la trayectoria de una fuente luminosa en movimiento en un ambiente con poca luz. Existen dos maneras de realizar un fisiograma, cuando tomamos una fotografía del movimiento de un haz de luz con la cámara en un punto fijo, o cuando realizamos movimientos de cámara sobre un punto de luz fija. Las exposiciones pueden durar desde un segundo a varios minutos, dependiendo de las opciones de la cámara fotográfica.

 

Foto: Abel Sánchez para Abora. Modelo: Inma Garzia